*MESOGAIA*
Imperium Internum
(ÐÎÑÑÈß - ÓÊÐÀÈÍÀ - ÁÎËÃÀÐÈß)


FE-LA FALANGE

PROGRAMA DE RECONSTRUCCION NACIONAL

     DEFENSA DE LA UNIDAD NACIONAL

     La Falange propone incluir en el Código Penal un delito de apología del separatismo. Existe en nuestro actual Código un precedente de delito de opinión. El artículo 607.2 establece penas de uno a dos años de prisión para los casos de apología del genocidio. En la práctica, este tipo penal se creó para reprimir a quienes negasen públicamente el Holocausto judío. Creemos que las actuales circunstancias políticas, con los desafíos constantes de instituciones autonómicas a la Unidad de España, justifican sobradamente la inclusión de este delito de opinión. Creemos que la negación pública de la existencia de la nación española por parte de cargos electos que cobran sus sueldos del bolsillo de los contribuyentes españoles causa mucha más alarma social que la negación del Holocausto, y además, supone una amenaza real para el futuro de España. Todo lo cual justificaría sobradamente la inclusión de un artículo como el que sigue:

     "El que por cualquier medio, con la intención de separar de la nación española una parte de su territorio, alentase a otros a hacerlo o negase la existencia histórica de España como nación, será castigado con la pena de prisión de dos a cuatro años.

     Si el que incurriese en alguna de las conductas previstas en el párrafo anterior fuese cargo público de cualquiera de las administraciones del Estado, será castigado con la pena de prisión de cuatro a ocho años y con inhabilitación absoluta a perpetuidad.”

     Igualmente estimamos imprescindible aumentar el castigo por el delito de ultraje a la bandera, que actualmente es sólo de multa, por otro de prisión de uno a dos años.

     Creemos que el actual Estado de las Autonomías debe ser claramente reconducido a un marco más administrativo y menos político. La administración central del Estado debe recuperar todas las competencias transferidas a las CC.AA. en materia de Educación y Orden Público con la correspondiente disolución de todos los cuerpos de policía autonómicos.

     El Estado debe atreverse a suspender cuantas veces haga falta el régimen de las autonomías que incumplan las leyes o desafíen la autoridad del gobierno central.

     JUSTICIA SOCIAL

     Entendemos que es imprescindible revisar la legislación en materia laboral.

     Los contratos deben asegurar al trabajador, además de un salario mínimo que le permita vivir y no sólo subsistir, una seguridad que le permita hacer planes de futuro.

     Erradicaremos de nuestra patria, directamente y sin ninguna contemplación, las Empresas de Trabajo Temporal.

     Actualmente, es muy difícil acceder al mercado inmobiliario con un único salario. La Falange hará posible que los salarios de una única persona sean suficientes para la adquisición de una vivienda digna y para la manutención de una familia.

     Obligaremos a construir a quienes posean suelo, a un precio de mercado tasado, sin permitirles especular con las expectativas de futuro.

     Reconvertiremos a las Cajas de Ahorro en entidades financieras obligadas a cumplir fines sociales, como la concesión de préstamos a bajo interés para la adquisición de viviendas familiares, o la concesión de créditos a pequeñas y medianas empresas, siempre que éstas cumplan escrupulosamente la legislación laboral.

     Los españoles primero. Esta es una premisa irrenunciable en nuestro programa económico. En igualdad de condiciones, los españoles deben tener prioridad a la hora de acceder a un puesto de trabajo, obtener ayudas o subvenciones públicas para la adquisición de viviendas, la escolarización de los hijos, el acceso a la sanidad pública, la concesión de becas, etc.

     INMIGRACIÓN

     Entendemos que los actuales flujos migratorios se originan en una insultante desigualdad del reparto de la riqueza en el mundo.

     Somos totalmente partidarios de abrir cauces de diálogo con las naciones menos favorecidas para establecer relaciones comerciales justas, prescindiendo de los intereses de las grandes empresas transnacionales que tanto perjudican a las naciones pobres y tanto interfieren en la política de las naciones ricas.

     Entendemos absurdo dejar entrar a miles de musulmanes en nuestra patria para luego alinearnos con los Estados Unidos en la agresión imperialista a naciones musulmanas. Proponemos algo tan sencillo y de sentido común como lo contrario: no permitir la entrada de inmigrantes musulmanes en España y en cambio, colaborar con los países árabes para defender su integridad de la permanente amenaza sionista y americana que padecen endémicamente.

     Mientras tanto, estableceremos un plazo de inmigración 0 hasta reducir el porcentaje de población inmigrante al 2%. Para ello se pondrá en marcha un plan de contención de la inmigración y de la expulsión de ilegales. Después, regularemos el estatus de los inmigrantes por cuotas ajustadas a las necesidades concretas de nuestra economía por sectores productivos, y por períodos ajustados a cada sector.

     En ningún caso se concederá a los trabajadores inmigrantes el derecho al reagrupamiento familiar, ni el derecho al voto. La nacionalidad española sólo se concederá a los hijos de españoles y en ningún caso, ni aunque se hallen en España legalmente, a los de los inmigrantes.

     Igualmente, sancionaremos con dureza a los empresarios que se presten al tráfico de inmigrantes ilegales.

          Seremos especialmente intransigentes con el proselitismo de religiones extrañas a nuestra cultura y que en sus países de origen reprimen el cristianismo.

La Falange, nunca adoptaría estas medidas, sin antes someterlas a un referéndum.

     ORDEN PÚBLICO

     La creciente inseguridad ciudadana es una de las principales preocupaciones de los españoles. Todos los profesionales de la seguridad en el ámbito público y privado coinciden en señalar a la inmigración como el principal causante del alarmante aumento de delitos contra la integridad de las personas y contra la propiedad.

     Nuestro Código Penal actual está obsoleto, por cuanto data de 1995, fecha en la que apenas había inmigrantes en nuestro solar patrio.

     Modificaremos el Código Penal aumentando considerablemente las penas para los delitos que la población inmigrante ha convertido en causa de alarma social creciente, es decir, los delitos contra las personas y contra la propiedad.

     Aceleraremos los trámites de expulsión de los inmigrantes ilegales y una vez iniciados, no los interrumpirá la comisión de pequeños delitos.

     Actualmente la entrada ilegal en España sólo está sancionada como una falta administrativa. Entendemos que debe ser tipificada como delito y en consecuencia debe ser acreedora de una sanción penal.

     Por las razones antes expuestas, endureceremos la legislación de delitos de menores, por cuanto nunca se pensó para los actuales menores delincuentes, que en su casi totalidad no son españoles.

     FAMILIA

     Los actuales Presupuestos Generales del Estado y los de las CC.AA. destinan ingentes cantidades de dinero a sueldos de cargos públicos políticos, asesores y amigos que no reportan absolutamente ningún beneficio a la sociedad.

     Proponemos desviar estos fondos desperdiciados hacia fines sociales.

     El primero de ellos será el de facilitar a las madres casadas religiosa o civilmente que lo soliciten y siempre que no sobrepasen ciertos niveles de renta, 600 € mensuales por hijo hasta la mayoría de edad del último hijo. De esta forma, en un mundo desgraciadamente tan materialista, se daría una dignidad económica a la profesión hoy tan desprestigiada de “ama de casa”. Este sueldo, en caso de separación o divorcio, iría a quien el juez otorgara la custodia de los hijos. Entendemos que es mejor destinar los fondos públicos a fomentar la natalidad de los españoles que a subvencionar a los inmigrantes, a ONG’s de dudosa finalidad, o a pagar salarios astronómicos a funcionarios nombrados a dedo por políticos del sistema. Hay dinero para hacerlo. Es sólo cuestión de prioridades.

     Respetamos las inclinaciones sexuales de las personas individualmente consideradas. Cada cual es libre de orientar su vida sexual según le venga en gana dentro de los límites racionales del decoro y la buena educación.

     Sin embargo, entendemos que el Estado sólo debe reconocer derechos de los que se deriven subvenciones o bonificaciones fiscales a las parejas de distinto sexo casadas religiosa o civilmente.

     Por la misma razón, entendemos que la institución del matrimonio no debe ser aplicable a parejas del mismo del sexo, ni por supuesto se les debe reconocer el derecho a la adopción, ni a la fecundación artificial.

     De acuerdo con nuestra concepción católica de la realidad española, prohibiremos el aborto exactamente en los mismos términos que señala el Magisterio de la Iglesia.

     GLOBALIZACIÓN

     La Falange, como fuerza política empeñada en la defensa de los intereses prioritarios de los españoles, entiende que el actual proceso llamado globalización (o mundialismo), es la principal amenaza para la subsistencia, no sólo de las naciones actualmente existentes, sino de las culturas, razas, religiones, tradiciones y en general modelos sociales diversos que hasta la fecha enriquecen la pluralidad multicultural que es nuestro planeta. Porque amamos la diversidad y somos consciente de que sólo es posible respetando las esferas culturales en su entorno, denunciamos la cultura suicida del mestizaje.

     Nos oponemos frontalmente a la entrada de Turquía en la Unión Europea. Sería tan absurdo como que España, por poseer pequeñas partes de su territorio en África, solicitase su inclusión en la Organización de la Unidad Africana (OUA).

     Europa es más que una realidad geográfica. El cristianismo es inseparable de la cultura de Europa y conforma buena parte de sus valores comunes. Países ajenos a nuestras tradiciones cristianas no deben nunca ser admitidos en ningún organismo europeo, lo cual es aplicable en la misma medida para Marruecos o para Israel.

     A diferencia de la izquierda, que sólo ve la amenaza de la globalización en la economía, nosotros denunciamos la amenaza de la democracia global. Las naciones tienen el derecho a escoger sus formas de estado y sus sistemas de gobierno sin injerencias extranjeras.

     La Falange es promotora y participa en el proyecto de Frente Nacional Europeo. Somos partidarios, no sólo de salir de la OTAN, sino de proponer a las naciones europeas que participen en su disolución. Europa debe concienciarse de que la principal amenaza para su independencia y su seguridad son los Estados Unidos. Sólo en la medida en la que nuestro viejo continente olvide sus pasadas rencillas y se una, incluyendo a Rusia y a las demás naciones del Este, en un frente capaz de plantar cara a la hegemonía norteamericana y capaz de establecer unas relaciones justas con las naciones del Tercer Mundo, será posible realmente conseguir un Nuevo Orden justo y solidario.



A HAIL TO THE GODS OF CREATION !
A HAIL TO THE KING OF THE WORLD !
A HAIL TO THE METAL INVASION !
A HEAVENLY KINGDOM ON EARTH !

"Freedom Call"